El Yoga es una práctica física, mental y espiritual que haciéndola frecuentemente nos conduce a sentirnos mejor y vivir mejor. A medida que avanzamos, podemos disminuir e incluso eliminar tensiones musculares, calmar la mente y regalarnos un momento de calidad.
En esta entrada de hoy, te cuento cómo es esto posible y también te compartiré las Asanas que siempre me ayudan en los momentos que más necesito calma y armonía en mi vida.
Un mundo caótico
La búsqueda de bienestar en las personas crece día a día con mayor frecuencia, así como también el ruido que encontramos en el exterior y la sensación de no saber muy bien cómo seguir en una rutina que nos devuelve ansiedad, cansancio y estrés continuos.
En mi caso personal, encontré un camino en la práctica de Yoga donde con tiempo y paciencia, voy haciendo esos cambios que necesito en mi vida. Mi comienzo fue muy parecido al de la gran mayoría: me sentía agotada, con ansiedad y poco fluir en mi día a día.
No sabía realmente de qué se trataba realmente y noté en las primeras clases como esa hora de práctica se convertía en un momento de paz y en mi refugio hacia el afuera. A medida que avanzaba en mis prácticas notaba como me sentía mejor y cómo me salía del automático empezando a reflexionar en varios aspectos de mi vida y sobre todo ir a un ritmo más lento, más cercano al que necesitaba interiormente.
De todas formas, las personas se acercan a esta práctica por diferentes motivos: quieren mejorar algún aspecto físico, calmar la ansiedad o practicar la parte esotérica como la meditación.
Técnicamente, el yoga combina respiración profunda y pausada con movimientos lentos y secuenciados que ayudan a regular el sistema nervioso, fortalecer el cuerpo y flexibilizarlo. Además, te incita a verte pero con los ojos del alma. Te enseña a preguntarte cada vez más seguido ¿cómo estas?, ¿hay algún dolor?, ¿cómo están tus pensamientos hoy?.
Con el tiempo tu diálogo interior se va transformando así como también la relación con tu cuerpo y el movimiento. Te va dando consciencia de tus hábitos, tus patrones mentales y acciones.
5 Asanas que podes realizarlas cuando quieras:
A mi me ayudan mucho a sentir esa sensación de vuelta a la calma y las repito porque secuenciadas de esta manera hace que sea una práctica que no requiere demasiado esfuerzo y es ideal para principiantes o quienes buscan una clase que aporte alivio. Te invito a que desenrolles tu Mat y te describo de qué tratan:
Gato-Vaca
Si estás todo el día sentado o con poco movimiento. Esta es ideal para activar toda tu postura. Se realiza en cuadrupedia.
A nivel físico: le devuelve movilidad a toda la columna y ayuda mucho en la zona cervical y hombros a aflojar la tensión.
A nivel mente y emocional: reduce el estrés y aporta claridad mental.


Balasana
Postura también conocida como “postura del niño” que se realiza de una manera totalmente pasiva en el suelo.
A nivel físico: te ayuda a aliviar la espalda baja, liberar toda la columna vertebral, relajar las rodillas y los ligamentos. Al tener una leve presión en el abdomen, se masajean los órganos internos, generando un efecto de activar la circulación y mejorar la digestión.
A nivel mente y emocional: te ayudan a mirar hacia adentro en una actitud introspectiva y aprender a soltar.

Anjaneyasana
Es conocida como luna creciente o estocada baja. La variante que vemos hoy es también pasiva.
A nivel físico: fortalece piernas y aporta apertura de caderas trabajando los flexores de las piernas.
A nivel mente y emocional: ayuda a liberar emociones estancadas relacionadas al segundo chakra alojado en las caderas.

Prasarita padottanasana
Postura de flexión hacia adelante con intenso estiramiento de piernas.
A nivel físico: fortalece pies, piernas y tobillos. Aporta flexibilidad a la cadera trabajando su rotación externa. Libera y alarga toda la columna vertebral.
A nivel mente y emocional: al proyectar la cabeza y espaldas al suelo se genera una liberación mental. Así como también, en la zona del pecho ya que lo expandimos y las ansiedades y estrés se calman.

Uttanasana – Pinza de pie
Flexión de piernas de pie hacia adelante. Ideal para estirar toda la parte posterior de las piernas y fortalecer cuadriceps y plantas de pie.
A nivel físico: estira toda la columna y piernas. Aporta alivio en las cervicales, cabeza y hombros.
A nivel mente y emocional: otorga una sensación de descanso y de soltar el control.

Te recuerdo que comenzar a sentirse mejor es tan solo el primer paso. Y aquí estoy para acompañarte en este proceso de transformación de la mano del Yoga.
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Recuerda ir de a poco y que siempre habrá tiempo de probar un montón de estilos y alcanzar posturas pero ahora tan solo da tu primer paso y lo demás vendrá por añadidura.
Gracias, Namaste!
Pau
